Salvar los océanos es algo que nos corresponde a todos. Los mares enfrentan muchísimos problemas, la mayoría de ellos a causa de los humanos. Pero en medio de todo ese lamentable panorama hay una esperanza de cambio. Y en esta ocasión veremos algunas muestras.

El plástico: Uno de los mayores problemas


El plástico es uno de los principales problemas que enfrenta la labor de salvar los océanos. Y uno de los factores que lo vuelve tan peligroso es la facilidad con la que se extiende uno de los mayores agentes contaminantes.

De hecho, diversas organizaciones han llegado a estimar que aproximadamente en 2050 podría haber más plástico que peces en el mar.

No es de extrañar, considerando que representa más del 60% de la basura marina.

el plástico en los oceanos

¿Cómo afecta el plástico a los océanos?


En principio suele pensarse que el plástico no hace más que contaminar las aguas y las costas. Es una creencia generalizada, pero errónea. Sucede que afecta de manera considerable a los animales que habitan el mar.
Cuando alguno de ellos se topa con artículos de plástico corre el riesgo de quedar atrapado en ellos. Es algo muy común. Por si fuera poco, muchos van hasta estos pensando que son comida, y al ingerirlos terminan intoxicándose.

A la vez, este agente contaminante tiene repercusión también sobre las personas. En primer lugar, porque al alimentarse de la fauna marina se están exponiendo al plástico.

Así mismo, se ve afectada la economía. El valor de los envases plásticos se reduce a menos del 10%. Por su lado, todos los sectores que dependen de actividades marinas sufren una disminución en sus ingresos.

Los plásticos de un solo uso y las medidas sugeridas

Si bien el plástico se presenta en muchas formas, se ha descubierto que hay un tipo especialmente contaminante. Son los productos de un solo uso. Existen 10 grupos en total:

• Colillas de cigarro.
• Globos y los palos para sujetarlos.
• Bastoncillos de algodón.
• Tapas, botellas y tapones.
• Bolsas.
• Vasos, tapas y tazas.
• Envoltorios de golosinas y paquetes de patatas fritas.
• Recipientes para comida.
• Productos sanitarios.
• Mezcladores, cubiertos y pajitas.

Todos esos grupos en conjunto constituyen alrededor del 50% de la basura que hay en los mares. Por esa razón están en la mira de muchos programas para salvar los océanos, algunos de los cuales han propuesto medidas.

La principal de ellas es prohibir el uso de dichos artículos siempre que existan otras opciones. En esa misma línea, algunos diputados han sugerido eliminar los contenedores de comida rápida de poliestireno y los productos plásticos oxo-degradables.

Algunas medidas más estrictas apuntan a hacer responsables a los productores. En otras palabras, obligar a las empresas generadoras de los artículos a cubrir los gastos de la limpieza. Paralelamente se ha diseñado diversas estrategias de reembolso y reutilización.

Arrecifes de coral

Es bien sabido que los arrecifes de coral son sin dudas el ecosistema marino con mayor diversidad del mundo. Representan tan solo el 0.1% de la superficie oceánica. A pesar de ello brindan alojo a más del 20% de todas las especies marinas descubiertas hasta la fecha.

Cabe destacar también que su presencia abarca un aproximado de más de 100 países. Son también una fuente principal de alimentación para millones de personas, además de un medio de ingresos.

Como si con todo eso no fuese suficiente, los arrecifes de coral sirven como material de construcción. Esto aplica en las islas en las que no hay canteras. A su vez, son una barrera de protección que tienen las costas frente a las tormentas.

Amenazas que enfrentan los arrecifes de coral

Incluso con todo el valor que tienen los arrecifes de coral, no están a salvo de diversas amenazas. Algunas como producto de la inconciencia humana, y otras como consecuencia de la naturaleza. Tenemos entonces dos grupos:

  • Amenazas locales. En este grupo incluimos el turismo irrespetuoso, el desarrollo urbanístico, entre otros factores.
  • Amenazas naturales. Aquí se engloba elementos como el cambio climático, el dióxido de carbono y la acidificación oceánica.

Es fácil intuir que de ambos grupos el primero resulta más alarmante. Por supuesto, existen eventos que comprometen la integridad de los arrecifes, como por ejemplo los terremotos.

Sin embargo, la actividad humana es el principal peligro. Por eso en los planes de salvar los océanos se toma mucho en cuenta aspectos como el desarrollo urbanístico. Este sobrepone los intereses económicos a los ecológicos, motivo por el que se menosprecia los arrecifes.

Índices de desaparición de los arrecifes de coral

Los arrecifes de coral han sufrido un descenso bastante alarmante en los últimos 50 años. Entre 1974 y 1999 desapareció alrededor del 90% de toda la superficie que está cubierta por corales en Florida.

En Australia ha ocurrido algo similar. La Gran Barrera de arrecife de dicho país ha sufrido las consecuencias de los blanqueos de corales en 2016 y 2017. Aunado a ellos la estrella depredadora de corales, una plaga difícil de controlar, también la ha atacado.

A raíz de esos dos factores la Gran Barrera perdió un porcentaje de su superficie. De un 22% que poseía en 2016 acabó con apenas un 14% en 2018.  Es una reducción muy elevada para un lapso muy breve.

Más allá de esos dos ejemplos, se estima que el planeta ha perdido el 50% de sus arrecifes. Esto en un período de apenas 30 años. Se calcula también que sin un cambio para salvar los océanos el 90% de la porción restante estará amenazado en 2050. E incluso podrían terminar desapareciendo por completo.

EN BUSCA DEL CORAL

La pesca no sostenible

La pesca es ciertamente una actividad fundamental para un buen porcentaje de la economía mundial. Desde esa perspectiva se vuelve algo necesario. No obstante, el problema comienza cuando se realiza en exceso.

La consecuencia directa de ello, y también la más evidente, es que se genera una posible extinción de las especies marinas. Pero hay mucho más. El impacto en los ecosistemas acuáticos ocasiona modificaciones en su estructura que afectan a todas las formas de vida en ellos.

Peor aún, el problema se manifiesta también en los ingresos económicos percibidos por la pesca. Si bien parece paradójico, ha habido una mala administración de los recursos marinos. De ella se ha derivado una pérdida de miles de millones.

barco pesquero contaminacion

Caza de ballenas, un problema en crecimiento

La caza de ballenas es un desafío particular a la hora de buscar salvar los océanos. Existe una prohibición de esta actividad, aunque aplica solamente para algunos países. Específicamente, para los que forman parte de la Comisión Ballenera Internacional.

El decreto oficial se promulgó en el año 1982, impulsado por la lamentable situación en la que estaban las ballenas. No obstante, muchas naciones se negaron. Entre ellas Noruega, Islandia y Japón. En este último país se utilizó el pretexto de usar a las criaturas para fines científicos.

De una caza tan excesiva se ha desprendido una reducción considerable en las poblaciones de ballenas. Algunas especies hasta se encuentran en peligro de extinción. La más famosa es la ballena azul, que hace poco tiempo estuvo cerca de desaparecer.

Una de las preocupaciones o alertas que más destacan los especialistas es la reproducción de las ballenas. La misma es bastante lenta, por lo que una recuperación poblacional podría tomar décadas. Y si no se controla la caza, esa posibilidad se verá frustrada.

ballenero

Cercenamiento de la caza de aletas de tiburón

Conocida también como “aleteo” esta práctica ha cobrado una alarmante popularidad en los últimos años. Se trata de pescar a los tiburones tan solo para arrancarles sus aletas. Estas son consideradas un manjar exquisito en muchos sitios, razón que invita a su venta.

Lo más lamentable del aleteo es que se da prioridad únicamente a las aletas. Los pescadores cazan a los tiburones, se las arrancan y posteriormente los devuelven al mar. Vale resaltar que todo el proceso se realiza mientras el animal sigue vivo, lo cual lo hace más despiadado.

De acuerdo con algunos estudios, existen más de 70 millones de aletas en el mercado global. Curiosamente, los ingresos finales son menores que los que genera el turismo con tiburones. Este último es hasta 200 veces más lucrativo que el aleteo.

Eso demuestra que el turismo es una alternativa incomparable. En países como Estados Unidos ha llegado a generar hasta 220 millones, mucho más que lo producido por el aleteo. De ese modo, es más sustentable, genera más trabajo y permite salvar los océanos de la extinción de tiburones.

aletas de tiburon

Pesca no sostenible

La pesca no sostenible es aquella que se realiza sin considerar la necesidad de dejar una cierta cantidad de peces. Es decir, pescar todo lo posible, independientemente de que se extinga la especie.

Este problema es injustificable. Es evidente que muchas personas viven de la actividad pesquera, pero esta debe ser regulada. Es fundamental que la pesca no impida a las especies seguir reproduciéndose.

De lo contrario, dentro de no muchos años toda la población marina puede acabar desapareciendo. Eso significará tanto un gran detrimento en la economía mundial como un impedimento para las generaciones futuras.

pesca no sostenible

Acciones individuales, ¿Cómo podemos ayudar?

El templo Ngoc Son fue construido en el siglo XVIII en la isla de Jade, la cual se encuentra en el interior del lago Hoan Kiem. Este templo fue dedicado a Confucio y a Neidan. La leyenda cuenta que un guerrero pescó una espada mágica, que le convertiría en el más bravo de los guerreros y más tarde en emperador y conseguiría derrotar a la dinastía china Ming. Y una vez ese emperador cumplió todos sus objetivos tiró su espada al lago, convirtiéndose esta en una tortuga dorada. Por eso hay una tortuga en la pagado, para hacer homenaje a ese acto.

El nombre del templo Ngoc Son significa en español “Templo de la montaña de Jade” y fue dedicado al héroe de guerra, el General Tran Hung Dao, quien según los escritos que datan del siglo XIII derroto a un ejército de 300.000 soldados enviados por el emperador mongol.

salva los oceanos

Empresas que están ayudando a mejorar nuestros oceanos

Existen diversas personas y compañías que actúan en perjuicio de los mares. Por suerte, muchas empresas que están procurando salvar los océanos. Algunos han realizado propuestas muy útiles, las cuales vamos a revisar aquí.

Patagonia y su plástico reciclado

La empresa Patagonia ha sido pionera en promover estrategias ecológicas. Esta prestigiosa marca decidió poner en práctica una filosofía que contribuya al medio ambiente cambiando sus procesos y materiales.

Contra pronósticos de caída en popularidad, Patagonia logró sostenerse. Todavía mejor, se volvió la marca líder en producción ecologista. Y ese puesto lo ha conseguido con base en cuatro fundamentos:

  • Materiales. Patagonia es pionera en el uso de materiales ecológicos. Entre ellos botellas plásticas recicladas y cáñamo. Al mismo tiempo realizan investigaciones para aplicar el uso de materiales biodegradables.
  • Durabilidad. Ya dijimos que Patagonia promueve usar materiales orgánicos y reciclados. Pues bien, el resultado son prendas ligeras y cómodas capaces de sobrellevar condiciones o climas inhóspitos. Y con un tiempo de vida mínimo de 10 años.
  • Reutilización y reciclaje. Si por algún motivo decides dejar de usar una prenda de Patagonia, puedes entregársela. A cambio de ello, la empresa te otorga un descuento para tu siguiente compra. Y la ropa que has entregado será reparada y puesta en venta a menor precio.
  • Reparación. Patagonia cuenta con una sección que repara prendas rotas o desgastadas. Los precios son sumamente bajos, y a veces se hace gratis. Además, dictan talleres para que puedas repararlas por ti mismo.

Envases de cartón de Estrella Damm

La empresa productora de cervezas Estrella Damm también está contribuyendo a salvar los océanos. En su caso, ha apostado por abandonar el plástico como material en las anillas de sus latas. Las mismas representan un gran problema por su dureza para las criaturas marinas.

Es así como aparece un sistema de embalaje con materiales biodegradables. Específicamente, un cartón hecho en un 100% de fibras naturales de los árboles y que posee el sello FSC. El proceso, ya puesto en marcha, ha sido probado con diversos supermercados mediante packs.

Si bien esta propuesta está todavía en una fase de evaluación, los resultados han sido sumamente positivos. Sobre la base de eso, expertos de Estrella Damm han calculado que podría eliminarse un total de 89 millones de anillas. En otros términos, más de 250 toneladas de plástico.

Una maravilla que tenemos que conservar

Salvar los océanos no tiene que ser visto como una tarea molesta, sino como una forma de resguardar los mares. Estos son una maravilla única e irrepetible, además de una fuente de vida y de economía para todos.

Por consiguiente, ya que nos beneficiamos de su utilización debemos devolverle algo a cambio. Y ese algo no es otra cosa que protección. Seamos más precavidos con los artículos que usamos y evitemos a toda costa la sobreexplotación de los recursos marinos.